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COVID 19 ¿Qué es y cómo reconocerlo?:

Guía de los diferentes estados de COVID 19

COVID 19. Información general

La siguiente guía tiene como objetivo hacer del conocimiento público en general las características de los diferentes estados en que la enfermedad COVID 19 se manifiesta, la cual puede ser desde un estado leve-moderado, hasta ser un cuadro grave y crítico.

Esta enfermedad surge a finales del año 2019, cuando se identifica un nuevo virus (beta-coronavirus llamado SARS.CoV-2) causante de la enfermedad denominado COVD 19.

La transmisión del virus es a través de las vías respiratorias y de persona a persona cuando pequeñas partículas (llamadas aerosoles) son expulsadas al momento de toser o estornudar y sirven como vehículo para la transmisión del virus; sobre todo si la distancia entre personas es menor a 2 metros, cuya probabilidad de infección es mayor. Por estas razones, se encuentra justificada la utilización del cubrebocas y una “sana distancia” de mínimo 1.5 metros.

COVID 19 leve - moderado

COVID 19 leve - moderado

Es importante recordar que, después de la transmisión del virus, existe un periodo “pre-sintomático” que varía entre 1-5 días antes del inicio de los síntomas, los cuales son, dentro de los más frecuentes: tos seca, fiebre, dolor de cabeza, dolor de cuerpo y articulaciones, además de la pérdida del olfato y en ocasiones diarrea. En el 97.5% de los casos los síntomas se encuentran presentes a los 11 días después de la infección. Para hacer un diagnóstico con certeza se debe realizar la prueba conocida como PCR-Covid 19 (Reacción en Cadena de Polimerasa), en la cual se toma una muestra de secreción nasal y faríngea a través de un hisopo para poder detectar el material genético del virus.

Existen algunos factores de riesgo para que alguna persona con enfermedad leve o moderada pueda tener complicaciones: obesidad, diabetes, edad avanzada, enfermedad cardiovascular, pulmonar previa, enfermedad renal y cáncer; entre las más frecuentes.

Dependiendo del estado de paciente y la gravedad de sus síntomas habitualmente se toman algunos exámenes de laboratorio al tener una prueba positiva, como son:

  • Biometría hemática (donde el hallazgo más frecuente es la disminución de los linfocitos).
  • Lo que se conoce como “marcadores de inflamación”: dímero D, deshidrogenasa láctica (DHL), Proteína C reactiva y ferritina, cuyos niveles se encuentran elevados proporcionalmente a la severidad del cuadro. Estos son evaluados con cierta periodicidad y sirven para ver mejoría o empeoramiento de este cuadro.
  • También se realizan estudios radiológicos como una placa simple de tórax o tomografía simple de tórax, donde se puede visualizar una imagen “característica de vidrio despulido”, así como calcular el porcentaje del pulmón afectado, ya sea de manera unilateral o bilateral y la probabilidad de infección por coronavirus (clasificación radiológica CO-RADS 1-5).

Habitualmente, el paciente con enfermedad leve se trata en casa siguiendo las medidas sintomáticas como hidratación, reposo, en caso de fiebre paracetamol, y sobre todo el aislamiento familiar para evitar la propagación de contagios. Sin embargo, cuando un paciente tiene alguno de los factores de riesgo antes mencionados, debe tener monitoreo estrecho de su saturación de oxígeno mediante un oxímetro de pulso, el cual es de muy fácil uso. La saturación de oxígeno no tiene que ser menor a 93% y se debe correlacionar con síntomas clínicos, como es la falta de aire.

Algunos pacientes pueden tener deterioro clínico, el cual habitualmente ocurre 1 semana después el inicio de síntomas. En estos casos se debe cuidar e identificar el incremento en el trabajo respiratorio (mayor falta de aire) y disminución en la oxigenación (la saturación disminuye por debajo del 93%) como principales puntos, pero también pueden acompañase de aumento de la sintomatología como fiebre, dolor de cabeza, etcétera. A ellos se les debe solicitar marcadores de inflamación y una nueva evaluación radiológica para poder determinar el grado de progresión de la enfermedad y probable hospitalización.

Es importante recordar que 80% de las personas con COVID 19 puede tener enfermedad leve-moderada (incluyendo pacientes con ligera neumonía), 14% tiene enfermedad severa y 5% enfermedad crítica.

Algunos datos importantes que hay que identificar cuando existe progresión a una enfermedad severa son los siguientes:

  • Aumento de la frecuencia respiratoria a más de 30 respiraciones por minuto.
  • Saturación de oxígeno por debajo de 73% (baja oxigenación en la sangre).
  • Más del 50% de infiltrados pulmonares (identificados por una nueva tomografía) con tiempo de evolución entre 24-48 horas, además de la evaluación de los parámetros de inflamación.

Nota: Los infiltrados pulmonares se refieren a la ocupación o invasión del espacio pulmonar por células que no deberían estar ahí. Éstos pueden observarse como puntos blancos en los pulmones y son característicos de una infección o inflamación.

COVID 19 severo

COVID 19 severo

Además de los antes mencionados, un factor de riesgo muy importante que puede determinar mortalidad en los pacientes graves es la edad; estos pacientes deben ser hospitalizados y monitorizados de manera muy estrecha para vigilar, sobre todo, el nivel de oxigenación de su sangre y el trabajo respiratorio. Si estos niveles son bajos a pesar de la administración de oxígeno de manera convencional (puntas de oxígeno), se tienen otras estrategias como la administración de oxígeno por “puntas de alto flujo” acompañadas de la posición prono (paciente boca abajo), las cuales pueden mejorar la oxigenación y retardar la intubación endotraqueal (traslado a la terapia intensiva).

En la Unidad de Terapia Intensiva, los médicos intensivistas tratan al paciente con diferentes técnicas de ventilación, cuya finalidad es proteger a los pulmones y mejorar la oxigenación, además de diferentes medidas de soporte hasta mejorar el estado inflamatorio que caracteriza a estos pacientes.

Efectos post COVID 19

Después de 6 meses de haber tenido infección COVID 19, los principales problemas que se han identificado son fatiga y debilidad muscular, dificultad para dormir, ansiedad y depresión. En los pacientes que estuvieron más graves puede haber alteraciones de función pulmonar, las cuales tienen que ser evaluadas en el tiempo.

Esta nueva enfermedad se ha caracterizado por tener una evolución a veces poco predecible y es nuestra misión como institución hospitalaria dar a conocer el comportamiento de COVID 19 en sus diferentes fases.

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